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- SIA Adinberri
En base a los resultados de las diferentes encuestas poblacionales disponibles, se estima que entre el 3,3% y el 3,8% de la población de Euskadi presta cuidados informales en el hogar. Sin embargo, la posibilidad de prestar dichos cuidados y el tiempo dedicado no se distribuye de forma equilibrada entre la población. La prevalencia de cuidados es mayor entre las mujeres y a medida que aumenta la edad.
En los últimos años ha aumentado progresivamente la necesidad de cuidados sanitarios y sociales de la población. Este hecho es debido, en gran medida, al aumento de la esperanza de vida, al descenso de la natalidad y al envejecimiento de la población. Pese al importante desarrollo de los sistemas públicos de bienestar, actualmente, gran parte de los cuidados son asumidos por familiares cercanos.
A pesar de las diferencias metodológicas entre encuestas a la hora de cuantificar el cuidado informal, las diversas fuentes estadísticas disponibles en la actualidad permiten una aproximación a este fenómeno. Los resultados de las últimas ediciones de la Encuesta de Necesidades Sociales y la Encuesta de Salud –ambas de 2018– estiman que las personas cuidadoras informales en Euskadi representan entre el 3,3% y el 3,8% de la población. En términos absolutos, equivaldría entre 60.000 y 80.000 personas cuidadoras.
Centrándonos en el Territorio Histórico de Gipuzkoa (ver Gráfico), en base a los datos de la Encuesta de Salud, en 2018 el 3,8% de la población prestaba cuidados o apoyo a otros familiares con los que convivían para realizar las actividades de la vida cotidiana por razón de deficiencia o problema de salud. Este porcentaje supone en torno a 27.000 personas. La prevalencia de personas cuidadoras era mayor entre las mujeres (4,2%) que entre los hombres (3,4%) y a medida que aumentaba la edad de la población. En términos evolutivos, se observa un descenso generalizado en la prevalencia de cuidado respecto a 2013, salvo en el grupo de más edad. En efecto, la prevalencia de cuidado entre la población guipuzcoana de 75 o más años ha aumentado del 5,7% al 9,0% entre 2013 y 2018.
Más allá de la prevalencia del cuidado entre la población, resulta interesante también analizar la intensidad del cuidado prestado por parte de la persona que se encarga principalmente de esta labor en el hogar. En base a los resultados de la Encuesta de Salud, la población de Gipuzkoa dedica, de media, 6,6 horas semanales a los cuidados de personas adultas y/o menores de edad, con notables diferencias por sexo. El promedio de horas dedicadas al cuidado es mayor en mujeres (8,0 horas) que en hombres (5,1 horas).
Evolución (2013-2018) de la prevalencia de personas que cuidan dentro del hogar a personas que necesitan ayuda para realizar alguna de las actividades de la vida cotidiana, por sexo y edad de la persona cuidadora. Gipuzkoa (%)
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