
- Editor
- Centre for Economic Policy Research
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- 158
Con la desaceleración de la tasa de crecimiento de la población mundial, la tendencia demográfica del siglo XXI se caracteriza por el envejecimiento de la población, impulsado por tres fuerzas principales: el descenso de la fecundidad, el aumento de la longevidad y la progresión del envejecimiento. Casi todos los países están experimentando un aumento sustancial de su población mayor de 60 años, pero muy pocos cuentan con las instituciones y políticas necesarias para promover la seguridad económica y social de las personas mayores de forma sostenible desde el punto de vista financiero.
Este libro reúne a algunos de los principales expertos en la materia para evaluar las amplias repercusiones de la economía del envejecimiento y valorar las futuras implicaciones políticas. Las principales preocupaciones de los autores se centran en la perspectiva de una futura escasez de mano de obra a medida que las personas jubiladas superen en número al de los nuevos contratos, así como en el incremento de los gastos sanitarios al que tienen que hacer frente los gobiernos.
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El presente trabajo aborda la situación de las relaciones intergeneracionales tanto desde una perspectiva internacional como desde la realidad de la CAPV, y desde dos enfoques complementarios: uno cuantitativo y otro cualitativo.
Desde la mirada cuantitativa se analizan los retos y desafíos a los que nos enfrentamos, tanto en términos de relaciones entre generaciones como de equidad intergeneracional. Desde el análisis cualitativo, complementario del anterior, se pretende transmitir tanto la “vivencia” (opiniones, percepciones…) de algunos aspectos concretos de las relaciones intergeneracionales, como información relevante suplementaria, que ayude al lector a comprender la transcendencia y significación de estas relaciones.
La esperanza de vida de las mujeres será de 90 años, casi seis más que ahora.
The global population is getting older and people living longer is driving a major change in the demographics of our communities. This rapidly ageing population will require specialized care for those later in life and also changes to where and how the elderly live. Repurposing homes and making changes to public health and medical care will help us address these challenges.